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viernes, 31 de enero de 2020

Surget

Un rompecabezas con piezas faltantes,
un acertijo con errores,
una fábula sin moraleja 
y una historia que no fundamenta ningún futuro.

Se debe al viento y al sol,
al solo arrojo de respirar, una vez más,
exhalando el canto de unos días que,
con ojos cerrados, impresionan ser años.

Disperso mis cuentas en el suelo,
y encuentro alegría diluyendo soles
en la matriz oceánica de la memoria,
de la que pesco ilusiones perdidas
y sonrisas que no valoré.

Beso la impertinencia prohibida,
luego de haber abrazado al silencio.
Aumento mi valor por bajarme el precio,
y de repente mi existencia está justo al medio,
de un crisantemo en flor. 

viernes, 17 de enero de 2020

Mary

Esta noche, como la mayoría de las noches y también los días, me ahogo en el océano de sangre que mana de un corazón lastimado.
¿Cómo rehusar tantos juramentos y olvidar a quien tanto se anheló?
No hay paciencias que comprendan razones, ni que puedan hacerse valer ante los embates del recuerdo flagrante.
La serenidad de las horas se ve fisurada por la lid de sentimientos opuestos y pensamientos que intervienen.

Ya no quiero jugar a la temeridad ni arde en mi interior el viejo fuego de la audacia.
No encuentro más sentido en lanzarme a la lucha por obtener amores que no recibiré.
No encuentro sentido en luchar, a secas.
Las contadas luces de esperanza se atenúan y finalmente apagan, pero el sentimiento arde e ilumina una noche sin estrellas, astros ni suelo que pisar.
Doy un paso atrás y descubro que no hay otra noche que sus cabellos, no hay otras luces que sus ojos.
Que este nuevo año me de las herramientas para hacer la ruta a mi nueva casa.

lunes, 6 de enero de 2020

Samsara

A veces maldigo que mis manos
no sepan sino escribir sobre vos.
Pero ¿Cómo culparlas, si son dos,
y mis sentimientos, cientos?

A veces, en esos días de recordar,
reúno fuerzas para abjurar,
y renunciar a darte ese lugar,
de por siempre amar y adorar.

Pero el tiempo lo tumba todo,
no es fácil, amor de mi vida,
encontrar el sentido, o el modo,
de querer hallar la salida.

Incluso en tu infinita oscuridad,
de la indiferencia y el desdén,
(Que me atrevería a llamar mi Edén),
siento que te amaré por la eternidad.

viernes, 27 de diciembre de 2019

El día

Mi día, mi año, mi vida, todo es tuyo.
Aunque sean presentes indeseados,
poca cosa y también quizás inoportunos.

Te dedico todo lo santo y lo oscuro,
mis alegrías y mis tristezas.
Tuyo cada momento,
de acción y pensamiento.

Mas honda certeza es tu adiós,
y se tiende frente a mí el camino de luz,
como la del túnel con la que imaginamos la muerte.

Y es que hay un poco de muerte,
en este frío y rígido desenlace.

Será necesaria una nueva vida,
abrazar otras luces,
que no sean las de tus ojos,
con los que pretendí iluminar mi existencia entera.

Transformar este amor titánico y feroz,
en fuerza rehabilitadora y tenaz.
Hoy es el día para pensar en renacer.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Diario

Sé lo inútil que resulta llorar lo perdido, no es algo ajeno a mí estos días la congoja de saberme abandonado por quien ya no volverá.
Me pregunto como se hará para quitar de mis más profundos tejidos su nombre y su forma, como se puede despertar sin anhelar romper la pesadilla de entender que se ha marchado para siempre.
Abundantes y contrarios sentimientos y emociones me invaden a cada minuto, no hay paz que dure más de unas pocas horas antes de caer nuevamente en sus tinieblas y verme envuelto con tanto dolor, y tanto amor perdido.
Suelo cerrar los ojos para encontrarlo cerca mío en su ausencia infinita, esforzarme en recrear la sensación de su abrazo y el tono de su voz. Me hallo frecuentemente sin recordar otro motivo de alegría que no lo involucre como figura central, como el todo y el para siempre.
Quizás no haya manera de quitarlo de su trono, ni removerlo de mis tejidos.
Puede que sólo reste convertirlo en dogma, y aprender a vivir bajo el dulce yugo de su recuerdo.





JM

lunes, 23 de diciembre de 2019

Plegaria para expulsar

Absurdamente tu nombre aparece,
y quiebra mi alma sin contemplación.
Tu nombre, que es la bandera de mis sueños,
irrumpe y degenera todo a mi paso.

Te has convertido en las razones para dejar,
para abandonarlo todo y olvidar ideales.

Pero el sol será más fuerte,
y atravesando mi constelación patrona,
destruirá tu oscuridad con su luz.

¡Protégeme, áureo Helios,
mientras surcas Capricornio!
¡Envuélveme en ígneas ondas,
de luz y calor astrales!
Haz retroceder las sombras,
que oscurecen mi alma.
Expulsa de mi templo a Venus,
e impide que arda por él.



martes, 17 de diciembre de 2019

Cada día que pasa, cada mes que termina y cada año que llega a su fin, me demuestran que,

paulatinamente,

irreparablemente,

e irreversiblemente,

olvido todo lo que he vivido.

Todos los buenos momentos, 
y aquellos malos,
inevitablemente desaparecen.

Muchos dirían que es un defecto,
yo sólo agradezco.