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domingo, 24 de enero de 2016

Sé que esta tormenta pasará

Sé que esta tormenta pasará,
que mañana un tiempo mejor hará.
Escucho la voz de mi esperanza,
gritándome por encima de los truenos,
esgrimiendo un ideal como lanza,
como una cruzada de motivos buenos.
Pero grandes nubes se aproximan veloces,
sin detenerse, destinadas y decididas,
observando desde lo alto las vidas,
con las que han de generar roces.

Pero sé que mañana estará mejor,
tapo mis ojos y veo el color,
de un día de sol, flores y calor.
La tormenta se acerca, mi alma llora:
tiene miedo, a la suerte implora.
No obstante la tormenta no tuerce el paso,
y abriendo por fin los ojos, por si acaso,
muero en la gracia de ver las nubes,
ahogado por la justicia de las urbes,
golpeado por la lluvia de las nubes.

Pasa la tormenta y el sol reaparece,
aún retengo cada trueno en mis tímpanos,
cada gota en mi piel.

Pero la tormenta ha pasado,
y mi esperanza aún grita,
como corcel desbocado.
Mi esperanza grita,
perdida en la nieve,
o paseando entre las nubes, mientras adentro llueve.

sábado, 16 de enero de 2016

Vísperas del Mono de Fuego.

Lentamente la materialidad y la vacuidad del mundo se impregna en la piel como el humo de un incendio, nos tapa, nos ahoga, sesga nuestra visión y es óbice de la fluidez del río de nuestros pensamientos. Asimismo, esa cara monótona nos llama y respondemos fieles, elegimos enamorados el camino de la dejadez y la obtura de nuestras posibilidades, refugiándonos en la casa común donde todo es más sencillo, ese hogar que llamamos mediocridad.

Imploro que el fuego del primate sea cebador de nuestro espíritu, que sean nuestras almas pabilo para la llama que abrasa los tiempos abúlicos. 


martes, 15 de diciembre de 2015

Cierre de Libra.

Porque al final de todo, veo que el camino que tracé permanece constante, material y brillante. Como si no influyesen las emociones que en mil ocasiones intentaron torcerlo.
Mi camino, el camino ad astra, sigue su curso como un río hacia el océano, sin dejarse llevar por la sugestiva salida de los arroyos falsos.

Con una mirada a la vera del sendero, veo enterrados en ambos márgenes de este río a aquellos que intentaron construir diques para torcerlo o estancarlo.
Cada uno soñaba con algo distinto,
todos amaron su ideal,
es su justo honor que al mirar el caudal,
vea pequeños trocitos del viejo dique
nadar entre los guijarros, que el viento abanique.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Viaje a lo profundo.

Otra vez... El tiempo vuelve hacia atrás.

          Viejos demonios, que abren la puerta que intenté cerrar a la fuerza.

Soy esto. Tal vez no lo intenté.

   
           Volaba, y tu recuerdo paralizó mis alas.

No sos mi problema. El problema está dentro de la puerta forzada.


                                                         Ha salido al fin.

Esta vez será diferente. Amor putrefacto que ya no es amor. Grilletes disfrazados de plumas. Discurso de libertad que disfraza mi jaula.

Es hora de terminar la mediocridad a la que me arrojé por perseverar después de haber perdido.

Luz que obnubila, oscuridad que destruye. No hay donde mirar, entonces ¿Se cierran los ojos?

Necesidad. Superación. ¿Rendición?

jueves, 10 de diciembre de 2015

Derrame cardíaco.

Después de todo este tiempo pienso,
que aún cuando recuerdo tu nombre,
llega a mi olfato el dulce incienso
que al más duro y frío hombre,
lo ahoga como humo denso.

Ya no es fuego descontrolado 
lo que siento por estar a tu lado.
Mas tampoco es frío helado, 
ni dolor de corazón abrasado.
Ahora hermoso, benigno y controlado,
como una lupa que concentra los rayos del sol dorado.

Exabrupto de mi emoción son estas palabras,
punzada de mi consciencia esta declaración.
No espero que hoy, Fortuna la mente te abra
celebraría que no se me indique una sanción.
Pero abrazo, alegre, la ocasión,
de poder con vos, seguir esta situación. 



光♥

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Volver a vivir.

Abandonando, aunque jamás del todo, el tono poético, decido comenzar con lo que pretende ser una sinopsis, un resumido balance, de un año de tanta carga emotiva, espiritual y racional.

Estos tres elementos, que han recubierto mi año con matices renovadas, tienen a su vez, cada uno, lo que podría convertir en una exagerada verborrea si se me diese lugar, pero como aclaré anteriormente, estamos en un resumen.

Encuentros y desencuentros, aprendizajes y desaprendizajes que vuelven a reconstruirse con formas más áureas, tantísimos momentos que apadrinaron epifanías de todo color; en fin, crecer y crecer.

Han sido innumerables las nuevas percepciones no solo de índole académica, sino también de tópico
 interpersonal e intrapersonal, que han dotado de explicaciones concienzudas a muchos eventos que antiguamente creía inconsistencias de la adolescencia.

Qué hermosos y conmovedores los caminos de la madurez y el cambio. Sentirse un tallo que lentamente, valiéndose del sol, se convierte en corteza. Hoy puedo afirmar que aún las cosas que no se han ido, han cambiado.

Celebro la diferencia, la elevación del espíritu y la belleza de las proporciones. Existe y existirá en mi una profunda gratitud a aquellos y aquellas que han aportado un pequeño (o gran) retoque a este ser que no para de construirse y remodelarse con los encuentros y conocimientos nuevos.

¿Qué sigue? La eternidad. ¿Será bueno? Veritas temporis filia.

lunes, 30 de noviembre de 2015

El extremo crímen de combinar tus tonos con los míos, de hacer de tus vibraciones mi movimiento y respirar al compás de tus suspiros.