Porque al final de todo, veo que el camino que tracé permanece constante, material y brillante. Como si no influyesen las emociones que en mil ocasiones intentaron torcerlo.
Mi camino, el camino ad astra, sigue su curso como un río hacia el océano, sin dejarse llevar por la sugestiva salida de los arroyos falsos.
Con una mirada a la vera del sendero, veo enterrados en ambos márgenes de este río a aquellos que intentaron construir diques para torcerlo o estancarlo.
Cada uno soñaba con algo distinto,
todos amaron su ideal,
es su justo honor que al mirar el caudal,
vea pequeños trocitos del viejo dique
nadar entre los guijarros, que el viento abanique.
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martes, 15 de diciembre de 2015
viernes, 11 de diciembre de 2015
Viaje a lo profundo.
Otra vez... El tiempo vuelve hacia atrás.
Viejos demonios, que abren la puerta que intenté cerrar a la fuerza.
Soy esto. Tal vez no lo intenté.
Volaba, y tu recuerdo paralizó mis alas.
No sos mi problema. El problema está dentro de la puerta forzada.
Ha salido al fin.
Esta vez será diferente. Amor putrefacto que ya no es amor. Grilletes disfrazados de plumas. Discurso de libertad que disfraza mi jaula.
Es hora de terminar la mediocridad a la que me arrojé por perseverar después de haber perdido.
Luz que obnubila, oscuridad que destruye. No hay donde mirar, entonces ¿Se cierran los ojos?
Necesidad. Superación. ¿Rendición?
Viejos demonios, que abren la puerta que intenté cerrar a la fuerza.
Soy esto. Tal vez no lo intenté.
Volaba, y tu recuerdo paralizó mis alas.
No sos mi problema. El problema está dentro de la puerta forzada.
Ha salido al fin.
Esta vez será diferente. Amor putrefacto que ya no es amor. Grilletes disfrazados de plumas. Discurso de libertad que disfraza mi jaula.
Es hora de terminar la mediocridad a la que me arrojé por perseverar después de haber perdido.
Luz que obnubila, oscuridad que destruye. No hay donde mirar, entonces ¿Se cierran los ojos?
Necesidad. Superación. ¿Rendición?
jueves, 10 de diciembre de 2015
Derrame cardíaco.
Después de todo este tiempo pienso,
que aún cuando recuerdo tu nombre,
llega a mi olfato el dulce incienso
que al más duro y frío hombre,
lo ahoga como humo denso.
Ya no es fuego descontrolado
lo que siento por estar a tu lado.
Mas tampoco es frío helado,
ni dolor de corazón abrasado.
Ahora hermoso, benigno y controlado,
como una lupa que concentra los rayos del sol dorado.
Exabrupto de mi emoción son estas palabras,
punzada de mi consciencia esta declaración.
No espero que hoy, Fortuna la mente te abra
celebraría que no se me indique una sanción.
Pero abrazo, alegre, la ocasión,
de poder con vos, seguir esta situación.
光♥
que aún cuando recuerdo tu nombre,
llega a mi olfato el dulce incienso
que al más duro y frío hombre,
lo ahoga como humo denso.
Ya no es fuego descontrolado
lo que siento por estar a tu lado.
Mas tampoco es frío helado,
ni dolor de corazón abrasado.
Ahora hermoso, benigno y controlado,
como una lupa que concentra los rayos del sol dorado.
Exabrupto de mi emoción son estas palabras,
punzada de mi consciencia esta declaración.
No espero que hoy, Fortuna la mente te abra
celebraría que no se me indique una sanción.
Pero abrazo, alegre, la ocasión,
de poder con vos, seguir esta situación.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
Volver a vivir.
Abandonando, aunque jamás del todo, el tono poético, decido comenzar con lo que pretende ser una sinopsis, un resumido balance, de un año de tanta carga emotiva, espiritual y racional.
Estos tres elementos, que han recubierto mi año con matices renovadas, tienen a su vez, cada uno, lo que podría convertir en una exagerada verborrea si se me diese lugar, pero como aclaré anteriormente, estamos en un resumen.
Encuentros y desencuentros, aprendizajes y desaprendizajes que vuelven a reconstruirse con formas más áureas, tantísimos momentos que apadrinaron epifanías de todo color; en fin, crecer y crecer.
Han sido innumerables las nuevas percepciones no solo de índole académica, sino también de tópico
interpersonal e intrapersonal, que han dotado de explicaciones concienzudas a muchos eventos que antiguamente creía inconsistencias de la adolescencia.
Qué hermosos y conmovedores los caminos de la madurez y el cambio. Sentirse un tallo que lentamente, valiéndose del sol, se convierte en corteza. Hoy puedo afirmar que aún las cosas que no se han ido, han cambiado.
Celebro la diferencia, la elevación del espíritu y la belleza de las proporciones. Existe y existirá en mi una profunda gratitud a aquellos y aquellas que han aportado un pequeño (o gran) retoque a este ser que no para de construirse y remodelarse con los encuentros y conocimientos nuevos.
¿Qué sigue? La eternidad. ¿Será bueno? Veritas temporis filia.
Han sido innumerables las nuevas percepciones no solo de índole académica, sino también de tópico
interpersonal e intrapersonal, que han dotado de explicaciones concienzudas a muchos eventos que antiguamente creía inconsistencias de la adolescencia.
Qué hermosos y conmovedores los caminos de la madurez y el cambio. Sentirse un tallo que lentamente, valiéndose del sol, se convierte en corteza. Hoy puedo afirmar que aún las cosas que no se han ido, han cambiado.
Celebro la diferencia, la elevación del espíritu y la belleza de las proporciones. Existe y existirá en mi una profunda gratitud a aquellos y aquellas que han aportado un pequeño (o gran) retoque a este ser que no para de construirse y remodelarse con los encuentros y conocimientos nuevos.
¿Qué sigue? La eternidad. ¿Será bueno? Veritas temporis filia.
lunes, 30 de noviembre de 2015
sábado, 28 de noviembre de 2015
Nosotros y nosotras
Somos piedras que talla el tiempo, con sus severos martillos y suaves cepillos. Siempre inescrutables sus ideas de armonía, con la que intenta dotarnos, nos vemos incapaces de saber cuándo y especialmente dónde será el próximo toque de este artista inefable.
jueves, 19 de noviembre de 2015
Fueza para crecer
Infiero, saco conclusiones, entiendo,
supogo, tenso y distiendo.
¿Qué hace falta para crecer?
¿Qué necesito par ser?
Los árboles me enseñan a endurecer la corteza,
porque estando verde, se pierde la certeza
de crecer y mantenerse con entereza.
Me gustaría solo llorar por mí,
tener riendas para conducir esa emoción,
que nace adentro, y me borra la razón.
Me gustaría entender qué hago aquí,
cuando el mundo me invita a la desazón,
cuando, a su vez, me regala una ilusión.
Pienso que la madurez llega a cuentagotas,
creo que toma un tiempo hasta ponerse las botas.
Sé que algún día voy a llegar a ser,
ese que tuvo la fuerza para crecer.
supogo, tenso y distiendo.
¿Qué hace falta para crecer?
¿Qué necesito par ser?
Los árboles me enseñan a endurecer la corteza,
porque estando verde, se pierde la certeza
de crecer y mantenerse con entereza.
Me gustaría solo llorar por mí,
tener riendas para conducir esa emoción,
que nace adentro, y me borra la razón.
Me gustaría entender qué hago aquí,
cuando el mundo me invita a la desazón,
cuando, a su vez, me regala una ilusión.
Pienso que la madurez llega a cuentagotas,
creo que toma un tiempo hasta ponerse las botas.
Sé que algún día voy a llegar a ser,
ese que tuvo la fuerza para crecer.
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