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viernes, 17 de julio de 2015

Periodos de reflexión

Las preguntas se agolpan en los días así, es como navegar en una Estigia de divagues donde el destino único e innegable es la incertidumbre y un resto del día lleno de ese pesar que el sol contribuye a sumarnos.
Es fácil notar el mal común: todos queremos estar a la altura de las circunstancias, para eso vivimos, para ser aquellos que tengan el poder de domar su propia vida por más corta que sea. Nuestra vida lo es todo, nuestros instintos velan por ella, nuestra felicidad es la suya, y nuestro porvenir depende de ella enteramente. 
Asique, ¿Es coherente sonreír por el simple hecho de estar vivos? Dudas, otra vez. 

Más aún ¿Qué elegir entre la cabeza de un ratón y la cola de un león? ¿Vale la pena sacrificarse por la mediocridad que sueña? ¿O vivir en la mediocridad que la pasa bien? 
Creo que la respuesta teórica es obvia, pero en la práctica, podemos encontrar dificultades. Cuesta caro soñar, extender las alas puede a veces cortartelas para siempre. 
¿Quiero volar? = ¿Me quiero arriegar a morir? = ¿Quiero/puedo vivir con esa carga sobre la espalda?

jueves, 16 de julio de 2015

El sitio vacío

Cuando despierto cada mañana,
suelo dirigir mi atención ahí.
Ese sitio, que, con saña,
continúa vacío, siempre ahí.

No hay momento en el que el sol,
deje de echar luz sobre aquel rincón.
Viran sus colores cuan tornasol,
se desplaza de la cocina al balcón.

Me tortura durante las noches,
ese sitio que no admite derroches.
Y durante el día me persigue,
hasta que liquidarme consigue.

"Es sólo un lugar, un espacio"
pero consolarme es vano.
Aquel lugar me mata despacio,
borra de mí aquello más sano.

No encuentro donde huir,
siento que me acompañará hasta morir...
¿Será que el sitio está dentro de mí?
¿Será que siempre estará para mí? 

La respuesta parece llegar de improviso,
y así como llega, se va sin previo aviso.
El sitio es una duda que me condena perdurando,
es como un monstruo que va madurando.

Sitios repletos veo al caminar por la calle,
sitios repletos y de cualquier talle.
Parece como si se llenaran de cualquier cosa,
pero hay algo, no saberlo me acosa.

La noche odia los vacíos, en son de su naturaleza.
Y así castiga a quienes ofenden a su oscura Alteza,
cuando dejan ese espacio vacío,
sin llenarlos ni con una gota de rocío.

domingo, 12 de julio de 2015

Héroe de héroes

Dentro de la tierra se gestan ideas,
que florecen en lozanos árboles.
Háblame de todas las hipérboles,
hablame de lo que ahí caldeas.

He visto tu sangre irrigar las calles,
estuve cuando peleaste en los valles,
con vos cuando se lo llevaron todo.
Siempre a tu lado, codo con codo.

Me miraste aquella última vez,
la lluvia ácida mojaba tu cara.
El brillo iluminaba tu limpia tez,
esos días en los que el tiempo para.

Reía con vos mientras, oscura,
la esperanza parecía fábula. 
Y desde los pozos salíamos, 
a luchar por los que queríamos. 

Eras mi héroe, pero jamás te lo dije,
estabas sólo cuando preferiste irte,
no importa cuanto hable o fije,
los recuerdos se obligan a partirte.
Y aunque las cicatrices no se borren,
serán alegría en los tiempos que corren.



viernes, 26 de junio de 2015

El renacer de Venus

La invoco, en tempranas épocas, dulce y verde
Ubérrima Primavera que alegras nuestra efímera mortalidad.
Zarina del universo entero, y dadora de sutiles fragancias.

Comienzo nombrándola a aquella que bien la retrata,
pero en tiempos presentes te invoco a ti, 
gloria y fatalidad de la humanidad entera.

Venus, que juntas y enemistas a los hombres de sangre,
mi canto se aparea con el tuyo, pues bestia mortal me concibieron, 
y tu hechizo alcanza su álgido punto en términos de superación.

Háblame de tu fiel sicario, Eros, de raudas y certeras flechas,
que con desdén dispara desde el Olimpo.
Dime cuando retiró de aquella su encanto, cuando la condenó a olvidar con celeridad.
Mas perdóname, oh Venus, el divagar con tales relatos antiguos,
más bien te imploro que nuevas acequias abras en el terreno del Amor que emana de ti.

Nuestros cantos se juntan, Diosa, pues tienen mis versos
la esencia de aquella cuyos pies se mueven al compás,
que se marca en dos por cuatro. 

Oh feliz y dichosa mi alma, 
que tras el duelo despliega nuevamente sus alas,
y recibe aún más dichosa aquel valioso obsequio 
de la que nació entre la espuma del mar.

Un nuevo día para mi espíritu, bajo el alborada 
de la rosada Aurora, que despierta de su lecho en el horizonte,
y el carro domado por Febo, recorriendo el extremo meridiano,
en la bóveda celeste en la cual se encuentran los dones supremos.

Abandono los barrotes de la prisión 
a la que fui condenado por amar,
y regreso a la vista de los astros, que,
como Afrodita de oro, premian la libertad,
que se consigue con la propia labor.

¡Infinitas estrellas del cielo, 
que equiparan a los días que sentí 
bajo tierra, brillad para mí
aún en este alba que sonríe a mi corazón!


jueves, 25 de junio de 2015

Oración del Remanso, por Jorge Fandermole

Soy de la orilla brava, del agua turbia y la correntada,
que baja hermosa por su barrosa profundidad;
soy un paisano serio, soy gente del remanso Valerio,
que es donde el cielo remonta el vuelo en el Paraná.

Tengo el color del río y su misma voz en mi canto sigo,
el agua mansa y su suave danza en el corazón;
pero a veces oscura va turbulenta en la ciega hondura,
y se hace brillo en este cuchillo de pescador.

¡Cristo de las redes, no nos abandones
y en los espinales déjanos tus dones!

No pienses que nos perdiste, es que la pobreza nos pone tristes,
la sangre tensa y uno no piensa más que en morir;
agua del río viejo, llévate pronto este canto lejos,
que está aclarando y vamos pescando para vivir.

Llevo mi sombra alerta, sobre la escama del agua abierta;
y en el reposo vertiginoso del espinel
sueño que alzo la proa y subo a la luna en la canoa,
y allí descanso hecha un remanso mi propia piel.

Calma de mis dolores, ay, Cristo de los pescadores,
dile a mi amada que está apenada esperándome,
que ando pensando en ella mientras voy vadeando las estrellas,
que el río está bravo y estoy cansado para volver.

¡Cristo de las redes, no nos abandones,
y en los espinales déjanos tus dones!




miércoles, 24 de junio de 2015

Un día sin inspiración, de camino al Purgatorio.

Cosa.

Mi mente choca de cara a sus cambios.

Cosa. 

Me mantengo, huyo. El viento marca mi dirección.
Hacia el mar.

Cosa.

Vivo el delirum.
Planteo planterum.

Cosa.

Giran las nubes en el cielo,
derredor de las cumbres nevadas
acogiendo el frío hielo,
mientras escribo pavadas!

Cosa! cosacosacosa.

¿Tengo algo en los ojos? 
Pura infamia y antojos.
Cis y trans.

Cosa.

Un día como cualquiera se me canta,
revivir y morir en la imagen santa.
¿Existe una conexión divina?
¡No me quites los zapatos, sirvienta ladina!
Bueno, eso hasta ahí.

Cosa.

Sumo y resto tus valores,
y hasta cuento tus colores.
Cortaste tus alas por calores,
ahora desangras sabores.

¡Sí! Cosa.