Muchas veces solemos pararnos frente a la vida como pidiendo a gritos que se nos sea subsidiada una cuota de felicidad tras una mala racha.
Lo cierto es que no hay llamas que no existan para esculpir, la espiritualidad que crece tras atravesar un infierno se plasma en nuestro accionar, en nuestro pensar, y en toda nuestra vida.
Todo el mundo sabe, por propia experiencia o ilustración, que el dolor y el sufrimiento son caminos absolutamente necesarios para crecer, y crecer, es absolutamente necesario para ser feliz.
Un crecimiento espiritual adecuado es, en mi opinión, la mejor forma de encontrarnos en paz con nosotros mismos y con el resto.
Encuentro una especial importancia, en encontrarnos en "paz con el resto". A menudo dejamos que nuestras mentes y almas se vean arrastradas por el designo de otras personas, cuestión por la cual solemos culpar a nuestro corazón, diciendo "Hago esto porque la/o quiero" "Hago esto porque lo/a odio".
Es momento entonces de hacer un párate. En esta instancia, ver a los ojos a los demás, y proponerles la paz en nuestro interior, declararnos independientes, dejar volar nuestras mentes bajo nuestros propios planes sin llenar cada vacío que encontremos con personas que drenen nuestra energía.
Salud.
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jueves, 21 de noviembre de 2013
miércoles, 23 de octubre de 2013
Cantos a la vida
I
¡El Astro Rey asoma su ígneo rostro, allá en el horizonte! ¡Flamante de cada día, dotador de energía y calor! Dirige, oh inmortal, tus ondas hacia tus hijos que aquí moramos. Haz que las flores descubran sus aromas, haz que las semillas se aventuren a salir de la tierra. Entréganos la energía para comenzar y disfruta de tu fruto, oh magnífico.
II
Gaia llena de poder, inmensa y poderosa, celeste cuerpo milenario. Hoy mi grito celebra tu bondad, ubérrimo tu suelo que nos abraza. No hay dolor que te haga resentir, no hay herida que no puedas sanar. Hogar de hogares, madre de madres, dadora inmortal de vida, acogedora de muertes e incontables hitos como única observadora de la historia.
________________________________________o________________________________________
¡El Astro Rey asoma su ígneo rostro, allá en el horizonte! ¡Flamante de cada día, dotador de energía y calor! Dirige, oh inmortal, tus ondas hacia tus hijos que aquí moramos. Haz que las flores descubran sus aromas, haz que las semillas se aventuren a salir de la tierra. Entréganos la energía para comenzar y disfruta de tu fruto, oh magnífico.
II
Gaia llena de poder, inmensa y poderosa, celeste cuerpo milenario. Hoy mi grito celebra tu bondad, ubérrimo tu suelo que nos abraza. No hay dolor que te haga resentir, no hay herida que no puedas sanar. Hogar de hogares, madre de madres, dadora inmortal de vida, acogedora de muertes e incontables hitos como única observadora de la historia.
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sábado, 19 de octubre de 2013
Y así me iré
Un día cualquiera, corriente y sin mucho ruido, partiré de este mundo hacia el descanso eterno.
Y así me iré, sin porras ni llanto, sin lágrimas ni dolor.
Me iré y sólo dejaré atrás un par de escritos dispersados por mi habitación
Me iré y en los corazones de todos a quienes conozco no faltará un fragmento, pues a nadie pertenezco tanto.
Me iré y será como una función que toca su última nota, un violín que triste deja de sonar y se prepara para abandonar el escenario sin reverencia, sin ninguna salutación final.
Una juventud que cuan rosa es cortada y convertida en un número que sólo crece.
A veces creo que mi razón para venir al mundo fue rescatar aquellas almas perdidas que no tenían de donde aferrarse una vez asaltadas por el dolor, fui para muchos ese pilar del que asirse cuando consideraban que todo se había perdido. Y sólo cuando las heridas dejasen de doler o fuesen sanadas, liberarse y con un magistral vuelo emprender la retirada de este pilar, que desvencijado y sin energía, sirvió para ayudar.
Existe en la felicidad, un componente traicionero, aquel que jamás perdona, y logra el equilibrio entre la tristeza y la felicidad que cualquier persona merece y necesita.
Cuando alguien sonríe, y es feliz, cierra los ojos. Baja la guardia y esa seguridad es la indicada para ser feliz.
Cuando alguien se ve invadido por los malos pensamintos y el dolor, abre los ojos y más ve.
Y yo, mi querido/a lector/a, sólo soy perceptible por alguien con los ojos bien abiertos. Una vez más, todo se reduce a cenizas, como un constante recordatorio de que no debo apegarme con quien se me acerca, pues sólo se trata de alguien cuyas alas estan rotas o dañadas, y al recuperarlas, volará otra vez..
Sólo me gustaría expresar...
Recordarles a todos ellos...
Que este pilar....
TIENE CORAZÓN.
Y así me iré, sin porras ni llanto, sin lágrimas ni dolor.
Me iré y sólo dejaré atrás un par de escritos dispersados por mi habitación
Me iré y en los corazones de todos a quienes conozco no faltará un fragmento, pues a nadie pertenezco tanto.
Me iré y será como una función que toca su última nota, un violín que triste deja de sonar y se prepara para abandonar el escenario sin reverencia, sin ninguna salutación final.
Una juventud que cuan rosa es cortada y convertida en un número que sólo crece.
A veces creo que mi razón para venir al mundo fue rescatar aquellas almas perdidas que no tenían de donde aferrarse una vez asaltadas por el dolor, fui para muchos ese pilar del que asirse cuando consideraban que todo se había perdido. Y sólo cuando las heridas dejasen de doler o fuesen sanadas, liberarse y con un magistral vuelo emprender la retirada de este pilar, que desvencijado y sin energía, sirvió para ayudar.
Existe en la felicidad, un componente traicionero, aquel que jamás perdona, y logra el equilibrio entre la tristeza y la felicidad que cualquier persona merece y necesita.
Cuando alguien sonríe, y es feliz, cierra los ojos. Baja la guardia y esa seguridad es la indicada para ser feliz.
Cuando alguien se ve invadido por los malos pensamintos y el dolor, abre los ojos y más ve.
Y yo, mi querido/a lector/a, sólo soy perceptible por alguien con los ojos bien abiertos. Una vez más, todo se reduce a cenizas, como un constante recordatorio de que no debo apegarme con quien se me acerca, pues sólo se trata de alguien cuyas alas estan rotas o dañadas, y al recuperarlas, volará otra vez..
Sólo me gustaría expresar...
Recordarles a todos ellos...
Que este pilar....
TIENE CORAZÓN.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
En tu diadema.
Allí en tu diadema es donde mis ojos se pierden,
es allí donde mi mente imagina y donde mi corazón late más fuerte,
Allí en tu diadema,
Allí en tu diadema donde tu cabello se entrelaza dócil, pero salvaje.
Allí donde sale la fragancia con la que puedo identificarte aún con los ojos cerrados,
una fragancia que me hace recordar la vida ideal que podría llevar,
si tan solo pudiese estar allí, en tu diadema.
es allí donde mi mente imagina y donde mi corazón late más fuerte,
Allí en tu diadema,
Allí en tu diadema donde tu cabello se entrelaza dócil, pero salvaje.
Allí donde sale la fragancia con la que puedo identificarte aún con los ojos cerrados,
una fragancia que me hace recordar la vida ideal que podría llevar,
si tan solo pudiese estar allí, en tu diadema.
Paladio
¡Paladio, tus alas te matarán si no vuelas!
Caes con saña, Paladio, ya solía ser un par sellado.
Misma carne tiene Paladio,
mismos ojos, misma piel
Paladio es un nuevo espíritu
en esta carne sin alma.
Caes con saña, Paladio, ya solía ser un par sellado.
Agujas matan,
desangran con sadismo
nace Paladio
Paladio con fe
nuevo, mejor metal
grandeza de luz.
Misma carne tiene Paladio,
mismos ojos, misma piel
Paladio es un nuevo espíritu
en esta carne sin alma.
sábado, 24 de agosto de 2013
Lizette, agonía.
Verborragia...
El fin pudo esperar, tal vez si se le hubiese tenido paciencia, la detrucción de impacto pudo haber tomado otra dirección y quizás no existir como la conozco. A esperar que la desolación tomase fruto, y no fuese otra frustración en el anaquel. Dolores que vienen y van, viejas heridas, y otras nuevas.
La vida como un camino transitado por el desden y el desprecio que como gotas de lluvia nublan mis ojos con sublimes lágrimas, la esperanza, como única luz de guía.
Para saber si seguir, para saber por qué luchar, para darle sentido a todo lo que hago, para eso sólo hace falta tener un objetivo. Quizás acabo de notar que ese objetivo es algo que acabo de perder. Y si no hay objetivo, no habrá fuerza que me mueva por el camino. ¿Debo dar aquí por finalizada mi senda? Lizette, quien existió fervorosa, tal vez caiga en manos del sacro descanso eterno. Luxcet seguirá, así como todos. Pero no hemos de olvidar... tal vez esto sólo sea más, ver-bo-rra-gia.
El fin pudo esperar, tal vez si se le hubiese tenido paciencia, la detrucción de impacto pudo haber tomado otra dirección y quizás no existir como la conozco. A esperar que la desolación tomase fruto, y no fuese otra frustración en el anaquel. Dolores que vienen y van, viejas heridas, y otras nuevas.
La vida como un camino transitado por el desden y el desprecio que como gotas de lluvia nublan mis ojos con sublimes lágrimas, la esperanza, como única luz de guía.
Para saber si seguir, para saber por qué luchar, para darle sentido a todo lo que hago, para eso sólo hace falta tener un objetivo. Quizás acabo de notar que ese objetivo es algo que acabo de perder. Y si no hay objetivo, no habrá fuerza que me mueva por el camino. ¿Debo dar aquí por finalizada mi senda? Lizette, quien existió fervorosa, tal vez caiga en manos del sacro descanso eterno. Luxcet seguirá, así como todos. Pero no hemos de olvidar... tal vez esto sólo sea más, ver-bo-rra-gia.
sábado, 27 de julio de 2013
Lizette y Luxcet
De pronto me hallé sumergido dentro de una vida devastadora y cruel, en el ardid de mi juventud, sufriendo los desvarios de una mente delirante. Ser invisible era doloroso, incluso dejar de existir para aquellos a quienes amaste.
Pero algo en mi mente cambió, como una madurez que cuan filo de acero rasga y da muerte a la tierna inocencia que solo buscaba ser feliz: Un niño en mí había muerto con el frío de la vida real.
Me sentía infranqueable, y por alguna razón, ser invisible no era razón de depresiones, estaba en una vida que pocos conocen, y que nadie ve. Eso me hacía sonreír, mas no por sentirme solo, sino que esa soledad se había arrimado a mí, y ahora, éramos mejores amigos.
Era como un objeto gastado, pero a su vez, orgulloso de su antigüedad y de ser obsoleto. A mi alrededor, ahora sólo existe energía, energía para usar a mi propio modo, pues solo cargo mi propio peso.
Pero algo en mi mente cambió, como una madurez que cuan filo de acero rasga y da muerte a la tierna inocencia que solo buscaba ser feliz: Un niño en mí había muerto con el frío de la vida real.
Me sentía infranqueable, y por alguna razón, ser invisible no era razón de depresiones, estaba en una vida que pocos conocen, y que nadie ve. Eso me hacía sonreír, mas no por sentirme solo, sino que esa soledad se había arrimado a mí, y ahora, éramos mejores amigos.
Era como un objeto gastado, pero a su vez, orgulloso de su antigüedad y de ser obsoleto. A mi alrededor, ahora sólo existe energía, energía para usar a mi propio modo, pues solo cargo mi propio peso.
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