Allí en tu diadema es donde mis ojos se pierden,
es allí donde mi mente imagina y donde mi corazón late más fuerte,
Allí en tu diadema,
Allí en tu diadema donde tu cabello se entrelaza dócil, pero salvaje.
Allí donde sale la fragancia con la que puedo identificarte aún con los ojos cerrados,
una fragancia que me hace recordar la vida ideal que podría llevar,
si tan solo pudiese estar allí, en tu diadema.
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miércoles, 4 de septiembre de 2013
Paladio
¡Paladio, tus alas te matarán si no vuelas!
Caes con saña, Paladio, ya solía ser un par sellado.
Misma carne tiene Paladio,
mismos ojos, misma piel
Paladio es un nuevo espíritu
en esta carne sin alma.
Caes con saña, Paladio, ya solía ser un par sellado.
Agujas matan,
desangran con sadismo
nace Paladio
Paladio con fe
nuevo, mejor metal
grandeza de luz.
Misma carne tiene Paladio,
mismos ojos, misma piel
Paladio es un nuevo espíritu
en esta carne sin alma.
sábado, 24 de agosto de 2013
Lizette, agonía.
Verborragia...
El fin pudo esperar, tal vez si se le hubiese tenido paciencia, la detrucción de impacto pudo haber tomado otra dirección y quizás no existir como la conozco. A esperar que la desolación tomase fruto, y no fuese otra frustración en el anaquel. Dolores que vienen y van, viejas heridas, y otras nuevas.
La vida como un camino transitado por el desden y el desprecio que como gotas de lluvia nublan mis ojos con sublimes lágrimas, la esperanza, como única luz de guía.
Para saber si seguir, para saber por qué luchar, para darle sentido a todo lo que hago, para eso sólo hace falta tener un objetivo. Quizás acabo de notar que ese objetivo es algo que acabo de perder. Y si no hay objetivo, no habrá fuerza que me mueva por el camino. ¿Debo dar aquí por finalizada mi senda? Lizette, quien existió fervorosa, tal vez caiga en manos del sacro descanso eterno. Luxcet seguirá, así como todos. Pero no hemos de olvidar... tal vez esto sólo sea más, ver-bo-rra-gia.
El fin pudo esperar, tal vez si se le hubiese tenido paciencia, la detrucción de impacto pudo haber tomado otra dirección y quizás no existir como la conozco. A esperar que la desolación tomase fruto, y no fuese otra frustración en el anaquel. Dolores que vienen y van, viejas heridas, y otras nuevas.
La vida como un camino transitado por el desden y el desprecio que como gotas de lluvia nublan mis ojos con sublimes lágrimas, la esperanza, como única luz de guía.
Para saber si seguir, para saber por qué luchar, para darle sentido a todo lo que hago, para eso sólo hace falta tener un objetivo. Quizás acabo de notar que ese objetivo es algo que acabo de perder. Y si no hay objetivo, no habrá fuerza que me mueva por el camino. ¿Debo dar aquí por finalizada mi senda? Lizette, quien existió fervorosa, tal vez caiga en manos del sacro descanso eterno. Luxcet seguirá, así como todos. Pero no hemos de olvidar... tal vez esto sólo sea más, ver-bo-rra-gia.
sábado, 27 de julio de 2013
Lizette y Luxcet
De pronto me hallé sumergido dentro de una vida devastadora y cruel, en el ardid de mi juventud, sufriendo los desvarios de una mente delirante. Ser invisible era doloroso, incluso dejar de existir para aquellos a quienes amaste.
Pero algo en mi mente cambió, como una madurez que cuan filo de acero rasga y da muerte a la tierna inocencia que solo buscaba ser feliz: Un niño en mí había muerto con el frío de la vida real.
Me sentía infranqueable, y por alguna razón, ser invisible no era razón de depresiones, estaba en una vida que pocos conocen, y que nadie ve. Eso me hacía sonreír, mas no por sentirme solo, sino que esa soledad se había arrimado a mí, y ahora, éramos mejores amigos.
Era como un objeto gastado, pero a su vez, orgulloso de su antigüedad y de ser obsoleto. A mi alrededor, ahora sólo existe energía, energía para usar a mi propio modo, pues solo cargo mi propio peso.
Pero algo en mi mente cambió, como una madurez que cuan filo de acero rasga y da muerte a la tierna inocencia que solo buscaba ser feliz: Un niño en mí había muerto con el frío de la vida real.
Me sentía infranqueable, y por alguna razón, ser invisible no era razón de depresiones, estaba en una vida que pocos conocen, y que nadie ve. Eso me hacía sonreír, mas no por sentirme solo, sino que esa soledad se había arrimado a mí, y ahora, éramos mejores amigos.
Era como un objeto gastado, pero a su vez, orgulloso de su antigüedad y de ser obsoleto. A mi alrededor, ahora sólo existe energía, energía para usar a mi propio modo, pues solo cargo mi propio peso.
martes, 23 de julio de 2013
Lizette y Luxcet
¿Y quien sos para hablar de perdón?
¿Qué fuerza ostentan tus manos para obligarme a subyugar mi espíritu?
He sido quien he querido ser, he obrado como he creído justo, lamento si eso contradice con tu moral y vuestras leyes mortales, pues a mí me guía mi propia voluntad. ¡No podes derrotar con palos y piedras lo que hace años se forjó!
Hablan de odios antiguos, como un escudo para la dogma de tus propios pecados, sólo caerás, y no estaré allí para ti cuando tu propio desprecio te consuma, puesto que vos me expulsaste de tu ser, y yo no volveré a vos con las manos atadas. Muerto, antes que reclinado.
¿Qué fuerza ostentan tus manos para obligarme a subyugar mi espíritu?
He sido quien he querido ser, he obrado como he creído justo, lamento si eso contradice con tu moral y vuestras leyes mortales, pues a mí me guía mi propia voluntad. ¡No podes derrotar con palos y piedras lo que hace años se forjó!
Hablan de odios antiguos, como un escudo para la dogma de tus propios pecados, sólo caerás, y no estaré allí para ti cuando tu propio desprecio te consuma, puesto que vos me expulsaste de tu ser, y yo no volveré a vos con las manos atadas. Muerto, antes que reclinado.
lunes, 22 de julio de 2013
Algo nuevo
(I)
El mundo sigue
el espíritu calla
un invierno más
(II)
Frío que habla
viento que grita veloz
árbol que cae
(III)
Hojas heladas
tronco pétreo cristal
sin esperanza
(IV)
Ave sin suelo
batiendo grácil ala
emprende vuelo
El mundo sigue
el espíritu calla
un invierno más
(II)
Frío que habla
viento que grita veloz
árbol que cae
(III)
Hojas heladas
tronco pétreo cristal
sin esperanza
(IV)
Ave sin suelo
batiendo grácil ala
emprende vuelo
Años esperando
Y así, años esperando, esperando que ocurra lo que quiero que pase, esperando el comienzo de la sonrisa preclara.
Y así, años esperando que aquel me salude, que el otro me sonría, que aquella demuestre algún sentimiento por mí, o que aquellos decidan estar en mi vida.
Y así, años esperando que el infierno deje de arder y que el reino celestial baje a mis pies. Así, así como un maremoto que arrasa las costas, que poco a poco, se transforma en una ola más.
Y así, años esperando impaciente la llegada de un amigo, esperando impaciente la llegada de alguien que me quiera por lo que soy.
Y así, años esperando que la dama que posee mis pensamientos decida acompañarme....
Y así, años esperando lo que nunca va a llegar, aquello por lo que una vana esperanza se matiene de pie frente a los rencores del odio.
Y así, años esperando, es como aprendí a no esperar. La esperanza otrora brillante, ahora se ahoga en una fosa abisal.
Y así, como un viento, pasó. Pasaron los años, pasaron las esperanzas, pasó la juventud.
Y así, años esperando que aquel me salude, que el otro me sonría, que aquella demuestre algún sentimiento por mí, o que aquellos decidan estar en mi vida.
Y así, años esperando que el infierno deje de arder y que el reino celestial baje a mis pies. Así, así como un maremoto que arrasa las costas, que poco a poco, se transforma en una ola más.
Y así, años esperando impaciente la llegada de un amigo, esperando impaciente la llegada de alguien que me quiera por lo que soy.
Y así, años esperando que la dama que posee mis pensamientos decida acompañarme....
Y así, años esperando lo que nunca va a llegar, aquello por lo que una vana esperanza se matiene de pie frente a los rencores del odio.
Y así, años esperando, es como aprendí a no esperar. La esperanza otrora brillante, ahora se ahoga en una fosa abisal.
Y así, como un viento, pasó. Pasaron los años, pasaron las esperanzas, pasó la juventud.
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