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sábado, 29 de junio de 2013

Epica - Solitary Ground

Viviendo en diferentes lugares
Evadiendo en varios espacios
Mi brújula se ha roto, estoy perdiendo el camino
Una continua locura me ha llevado por mal camino.

Mi pasado respira bajo mi cuello
Y ahora parece que todo lo que puedo hacer es
Volver a los comienzos cuando todo tenía por delante
En su lugar, ahora me infecta una ilusión desvanecida.

En mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí a la que llamo hogar,
Y a la que corro cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?

Sigo senderos esquivos
Oh, parece que ellos han sido escritos en piedra
Y la puerta hacia una nueva vida se está cerrando muy rápido
Quemar los puentes no me traerá de nuevo.

En mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí a la que llamo hogar
Y a la que corro cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?

Yo sé que en mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí, a la que llamo hogar y la que corro
Cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?

¿O solo estoy perdiendo tiempo?



miércoles, 26 de junio de 2013

La soledad del corazón


The Loneliness...
La soledad es sentir que no existe suelo que pisar, lugar donde caer.
Soledad es verse envuelto en una tormenta de arena que furiosa se levanta en medio del desierto, sin poder ver ni ser visto. Pues la soledad es ser invisible, es no tener nombre.
Soledad es no tener con quien quitársela, incluso con mil amigos a nuestro lado y una pareja, podemos sentirnos solos.
Los corazones complejos se abren con llaves complejas, siendo el "corazón" el resultado enredado de la ecuación "(Razón/experiencias . Pensamientos) + Vida"
La miseria y la gloria, en soledad, se viven de forma nula, como llevarse un dulce a la boca teniendo la lengua dormida.
El cándido y audaz deseo de llegar al otro lado, de abandonar este devastador estado de ser un "único" en la vida, casi siempre nos conduce a la frustración. Pocos dichosos logran alcanzar la compañía del corazón, ya sea en una relación o en un amigo que se convierte en nuestro hermano.
Los que nos frustramos, habitualmente perdemos el deseo de dejar de estar solos, comenzamos a aceptar nuestra desgracia como intrínseca, aunque a veces parezca que encontramos a nuestras "llaves antisoledad", a ese ser que nos alimenta el alma.
Me han dejado en múltiples oportunidades, a veces creía que tendría un amigo para siempre, para luego ser reemplazado u olvidado. Como un zapato viejo en el fondo del mar.
Aquellos que prometen nunca dejarnos, nos abandonan. Aquellos que nos juran eterno amor nos olvidan. Así de trágico es el mundo, y así de fuertes tenemos que ser para resistir esas mareas de destrucción para el alma.
Algo que no podría desearle a nadie, es la soledad. 
Aún sigo esperando... que al final de mi camino, haya alguien que me tienda la mano.







martes, 25 de junio de 2013

El concepto de mi. Mi alma y yo

Mi alma es una cabaña solitaria entre las montañas, rodeada de flores, donde habita la más grande de la soledades. Las personas vienen, se sienten bien y se retiran, como una obviedad, abandonan la cabaña que sirvióles de hospedaje para su corazón.
Muchas veces me pregunté si el destino de esa cabaña era permanecer así, amigándose y desamigándose del mundo conforme su buena predisposición avanzaba. Sentirse amado, amar, parecía tan fácil. Nadie nunca podría romper ese sello, la cabaña, la casa del alma. Naufragando en mares de abandono y desolación, cayendo en desuso, ardiendo en el infierno.
Mi alma son dos, aquellas dos personas que viven en la cabaña.
El primero, un joven alegre, fuerte y vigoroso cuya impecable carisma y personalidad significa la atracción principal de aquellos que visitan la morada.
El otro, un enfermo y débil acólito del dolor, un yugo constante a la pasión desatada, el hielo que apaga el fuego, o el fuego que evapora las aguas.
Los visitantes vienen, el primero se levanta, los recibe. El otro mira desde atrás.
Los visitantes pasan, se sirven, se sienten satisfechos y se retiran. El primero finje no importarle, el otro arde en dolor, pero ambos se refugian de nuevo en la cabaña, el invierno se acerca, a nadie parece importarle.
- ¿Duele verdad? - Le dijo el primero al otro - Que a ninguno de nuestros recibidos les importe lo que suceda contigo y con esta casucha.
El otro solo esconde su cabeza.
El primero siguió - Soy yo, lo único que hemos sido y pudimos ser. - Ocultaba su dolor con palabras crueles, pues si el primero se mostraba dolido, ya nadie visitaría la cabaña y el invierno sería duro.
El amor, el odio, la ira y la bondad, todo se acumula en el otro. Los sentimientos del primero son una banal superficialidad, eso lo hace atractivo y hermoso.
El otro sufre, el otro cae y cae en un abismo sin control, nadie lo conoce, solo hay quien lo vió pasar mientras se hospedaba en la cabaña, sin siquiera preguntarse por él.
- Lo valioso está en lo oculto - Sentenció el otro a espaldas del primero. - Lo bello está en lo que no se conoce o en las cosas desconocidas que aprendimos a querer.
Sin embargo pocos pueden apreciar la belleza que se esconde tras la carne, ver las formas del alma y deleitarse como quien escucha su canción favorita. (por no decir nadie, pero conservo las esperanzas de que aún, alguien que no conozco, o alguien que conozco y no lo haya demostrado, pueda hacerlo) El mundo es uno, la vida es una y la vida es aprender, la vida es construir y destruir. La vida es ver y dejar ver.
El otro sale de la cabaña, aspira el aire fresco de montaña. Su cuerpo se desintoxica con cada brisa de cariño, pero vuelve a la cabaña, a ese rincón oscuro de ella y su cuerpo vuelve a pudrirse.
- ¡¡QUIERANME!! - Vocifera en llanto el otro desde su oculta habitación. El primero lo encierra y finge que todo está bien con una gran y luminosa sonrisa.
- Amigos míos ¡La cena está servida! - Anuncia con alegría el primero, todos se sientan a consumir, a seguir absorbiendo sin miramientos, luego se levantan dejando los platos sucios y se retiran a disfrutar de la noche.

martes, 21 de agosto de 2012

Vivir con sonido

Mientras escuchaba música, de esa que me hace cantar, me detuve a pensar un minuto en las diferencias entre "vivir la vida" y escuchar música.
Es decir, existen canciones que nos gusta escuchar bien alto y he ahí mi pensamiento: ¿Por qué no todos vivimos con el volumen "a todo lo que da"? A veces quizás, nos olvidamos de que solo vivimos una vez, que en nuestra vida puede haber un replay pero jamás podremos volver a comenzarla, a escucharla otra vez, a sentirla otra vez.
Nuestro transcurso vital, tal vez solo sea una canción larga que como todas, llegará a su fin, y debemos disfrutar de cada segundo en el que suene.
Todas las voces que haya deberían ser disfrutadas, como también las partes lentas, las activas, las que nos hacen gritar.
Por eso es que mi idea es vivir siempre sin molestar a los demás, con auriculares puestos, viviendo nuestra propia vida, a cada segundo, cada minuto, cada hora; como si fuese a terminar pronto. Aunque siempre habrá una o varias personas con las cuales compartiremos los cascos y dejaremos que nuestras canciones se mezclen...

Y hablando de canciones, una muy retro, alguna vez estuvo de moda y obviamente ya no. ¿Me gustan por eso? Quien sabe... ¡Azucar Moreno - Solo se vive una vez!
-Si te importa el que dirán
y te quieren enrollar.
Recuérdalo bien:
Sólo se vive una vez.

miércoles, 25 de julio de 2012

La vida es un milagro ¡Sonríe!

Una sonrisa, un simple gesto oral de tan sencilla elaboración y tan profundo sentimiento...

"Ricardo estaba decepcionado consigo mismo, pues había perdido su empleo.
Él sabía muy bien que esa ocupación era el único sustento económico de su familia y que, desempleado como estaba, su hogar podría irse a la ruina financiera.
Ricardo tenía dos hijos, Valeria y Alejandro, de 13 y 10 años respectivamente, y a su esposa Daniela. Y mientras caminaba apesadumbrado por la acera rumbo a su casa, pensaba detenidamente como decírselo a ella y que alternativa tomar de ahora en adelante. Su vida se había ido rápidamente a la fosa, se creía el hombre más afligido de la tierra.
Sin embargo, algo extraño ocurrió cuando llegó a su casa.
Daniela estaba cocinando algo, como de costumbre, y los niños jugaban corriendo por los pasillos. Y cuando el anunció su regreso, Daniela lo miró, y una amplia sonrisa se antojó en su rostro cuan rayo de sol que se filtra por una ventana abierta. Fue rápidamente hacia él, y lo saludó con un cariñoso beso en los labios.
Sin decir nada, Ricardo comprendió que su mayor tesoro u ocupación, estaba allí, en esa casa. Y su gran vacío se transformó en gozo, mientras una sonrisa se aventuraba en su rostro. Entendió que las tristezas son pasajeras, y que sus problemas con el dinero se resolverían siempre que él pusiera su ánimo y voluntad para ello.
Comprendió, que la felicidad nos impulsa a vivir y a disfrutar de aquello que amamos. ¿Y qué mejor expresión de felicidad que una sonrisa?"

¿Sabías que hacen falta 40 músculos para fruncir el ceño y solo 15 para sonreír?

Por eso, y por mucho más, la sonrisa siempre será nuestra mejor opción.
Una canción de un grande, no es de mis preferidos, pero ¿para qué está la música, si no es para disfrutar cada parte de ella?
-"Con una sonrisa puedo comprar, todas esas cosas que no se venden"


domingo, 22 de julio de 2012

Cáliz del amor (Kelch der liebe) - Lacrimosa.

Mi cuerpo se sumerge en vida 
y mi espíritu nada detrás de el 
mi corazón es mi compás 
y el amor mi horizonte 
Esas palabras son cómo tormentas 
esas miradas como mar grotesco 
y las olas me hunden seguido 
pero nunca cantan victoria! 

Y quien pregunto por mi y quien quiere escucharme? 
Y quien me mira y quien me habla? 

Y yo, yo no me quiero ir de esta vida sin ninguna finalidad 
una vida sin amor no es vida! 
no necesito vida! 
solo te necesito a ti! 
tu cuerpo 
tu alma 
y tu corazón. 

Esto toma de mi alma 
y esto come de mi espíritu 
otros beben de mi amor 
y muchos logran de mi fuerza 
yo soy humano y necesito amor 
pero solo me queda este sentimiento 
y estas palabras que me lastiman 
pero no son hechas para mí. 

Y quien pregunto por mi y quien quiere escucharme? 
Y quien me mira y quien me habla? 

Y yo, yo no me quiero ir de esta vida sin ninguna finalidad 
una vida sin amor no es vida! 
no necesito vida! 
solo te necesito a ti! 
tu cuerpo 
tu alma 
y tu corazón! 
Y cuando el mundo este en llamas 
y el último ser humano desaparezca 
aunque el sol este ardiendo 
la luz del amor seguirá contigo. 

Toma este cáliz 
con la vida de un innombrable payaso 
El que estuvo encerrado, el único rechazado 
por la sombreada criatura de luz 
Toma ahora este cáliz 
siéntelo con el amor de un payaso 
El que estuvo encerrado, el único rechazado 
Por la sombreada criatura de amor. 
Disfruten ;)

jueves, 5 de julio de 2012

El idioma de las flores.

Uno de mis relatos...

El idioma de las flores.

Una mañana, teniendo yo 8 años de vida, me encontraba haciendo mi mochila dispuesto para salir al colegio, cuando una voz masculina, un tanto extraña me habló desde atrás:
-¿Sientes los lirios?
Asombrado, volteé y noté que no había nadie; sólo estaba mi perro comiendo su alimento depositado en un pequeño envase de plástico.
Decidí ignorar lo que oí y partí rápidamente hacia el colegio, ya que faltaba poco para que toque el timbre y llegue tarde.
Ya en la puerta, me encontré con mi mejor amigo Daniel, quien traía en su mochila un par de flores blancas que jamás había visto y decidí interrogarle.
-¿Cómo se llaman esas flores?- Inquirí. –No parecen ser de las que crecen por acá.
-Se llaman Azucenas, o también se las conoce como lirios. Pasé a buscarte antes de venir pero no estabas. Sin embargo encontré éstas en tu puerta, creí que se te habían caído. 
Mi corazón sintió un escalofrío abrasador, sin embargo, luego del miedo, sospeché que debía ser alguna broma que mi primo Nicolás me estaría gastando o mi tía que me habría querido dar una sorpresa al regalarme tan fragantes y hermosas flores.
Seguí sin darle importancia y entré a mi curso, donde varios de mis compañeros se reunían alrededor de mi pupitre, y mientras llegaba, algo me heló la sangre otra vez:
-Es un lirio.- Afirmó Laura, una amiga apasionada por la naturaleza.-Pertenecen a la familia de las liliáceas. ¿No les parece hermosa? Tan ubérrima, tan lozana…
Me acerqué lentamente y comprobé que era una de esas desdichadas flores que me tenían preocupado desde esta mañana. Sentí ganas de vomitar.
Me escapé llorando del colegio y recordé las palabras que mi madre me había dicho para cuando me sintiera mal:
“Piensa en algo lindo, a veces nosotros mismos somos nuestro miedo”
Sin embargo no podía parar de llorar, y seguí corriendo hasta que escuché otra vez la terrible voz:
-¿Hueles el aroma que desprende el lirio?
-¡Déjame en paz!- Grité llorando, las palabras se me enredaban y ya no podía hablar más.
De pronto un ruido a máquinas entrar en acción se oyó a lo lejos, el sonido era paulatino y cada vez más ensordecedor.
Habló de nuevo.
-Dime si hueles los lirios…
-No…- Atiné a musitar. –No…
-El lirio es una flor exquisita al olfato ¿La has probado alguna vez?- Su voz era entrecortada y débil, me sorprendí  de poder escucharla.
-¡No huelo nada! –Aullé.- ¡Jamás he sentido esa flor! ¿Por qué es tan importante?
El ruido se detuvo en seco, no obstante, jamás me había sentido tan aturdido.
Terminé el trayecto hasta mi casa, y me detuve en la puerta: había un lirio pegado con cinta en ella.
Lo arranqué con desprecio y luego me adentré mi hogar, y mis ojos se encontraron con los restos mutilados de toda mi familia.
Luego de eso, solo recuerdo haberme despertado en el hospital y una extraña mujer me miraba fijamente.
-¿Qué pasó?- Susurré, sin embargo la mujer alcanzó a escucharme.
-Has despertado.-Dijo con una enorme y empática sonrisa.-Debes estar cansado, duerme y luego hablamos.
-No.-La interrumpí.-Quisiera hablar ahora. ¿Qué sucedió?
La mujer pareció afligirse de pronto.
-Soy de la policía. Te encontramos sin consciencia en el umbral de tu casa; tenías este sobre en tus manos.-Dijo la mujer antes de entregarme un sobre blanco con un sello de lacre verde.-Ah, y esto, me será difícil de decir… tus padres fallecieron ambos, un individuo irrumpió en tu casa justo antes de que llegaras y les quitó la vida con puñaladas. Lo siento.-
Contuve mis lagrimas y mis deseos de tenderme a llorar. Le pedí a la mujer que se retire para poder llorar y leer el sobre en paz, a lo que accedió apaciblemente.
Cuando abrí el sobre, un pétalo de lirio cayó de él y lo maldije.
No pude comprender su significado al principio, pero cuando lo hice sentí el horror más profundo de toda mi existencia. La carta, una sublime hoja de papel blanco, rezaba:
“Las flores te buscaron, ¿Por qué no atendiste?”
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VERSIÓN CORREGIDA

El idioma de las flores.

Una mañana, cuando tenía yo 8 años de vida, me encontraba haciendo mi mochila, dispuesto para salir al colegio, cuando una voz masculina un tanto extraña me habló desde atrás:
-¿Sientes los lirios?
Asombrado, volteé y noté que no había nadie; sólo estaba mi perro comiendo su alimento depositado en un pequeño envase de plástico.
Decidí ignorar lo que oí, y partí rápidamente hacia el colegio, ya que en pocos minutos el timbre sonaría y entonces yo, entraría tarde.
Ya en la puerta, me encontré con mi mejor amigo Daniel, quien traía en su mochila un par de flores blancas que jamás había visto y decidí interrogarle.
-¿Cómo se llaman esas flores?- Inquirí. –No parecen ser de las que crecen por acá.
-Se llaman Azucenas, o también se las conoce como lirios. Pasé a buscarte antes de venir pero no estabas. Sin embargo encontré éstas flores en tu puerta, creí que se te habían caído. 
Mi corazón sintió un escalofrío abrasador, sin embargo, luego del miedo, sospeché que debía ser alguna broma que mi primo Nicolás me estaría gastando o mi tía que me habría querido dar una sorpresa al reglarme flores tan hermosas y fragantes.
Seguí sin darle importancia y entré a mi curso, donde varios de mis compañeros se reunían alrededor de mi pupitre, y mientras llegaba, algo me heló la sangre otra vez:
-Es un lirio.- Afirmó Laura, una amiga apasionada por la naturaleza.-Pertenecen a la familia de las liliáceas. ¿No les parece hermosa? Tan ubérrima, tan lozana…
Me acerqué lentamente y comprobé que era una de esas desdichadas flores que me tenían preocupado desde esta mañana. Sentí ganas de vomitar.
Llorando, me escape del colegio y recordé aquellas palabras que mi madre me había dicho para que me relajaran cuando me sentía mal:
“Piensa en algo lindo, a veces nosotros mismos somos nuestro miedo”
Sin embargo no podía parar de llorar, y seguí corriendo hasta que escuché otra vez la terrible voz:
-¿Hueles el aroma que desprende el lirio?
-¡Déjame en paz!- Grité llorando, mientras las palabras se me enredaban y ya no podía hablar más.
De pronto un ruido a máquinas entrar en acción se oyó a lo lejos, el sonido era paulatino y cada vez más ensordecedor.
Habló de nuevo.
-Dime si hueles los lirios…
-No…- Atiné a musitar. –No…
-El lirio es una flor exquisita al olfato ¿La has probado alguna vez?- Yo escuchaba esa voz entrecortada y débil, me sorprendí  de poder escucharla.
-¡No huelo nada! –Aullé.- ¡Jamás he sentido esa flor! ¿Por qué es tan importante?
El ruido se detuvo en seco, no obstante, jamás me había sentido tan aturdido.
Terminé mi recorrido y se me volvió eterno. Me detuve. En la puerta, pegado con cinta, había un lirio.
Lo arranqué con desprecio y luego me adentré mi hogar,  mis ojos se encontraron con los restos mutilados de toda mi familia.
Luego de eso, mi mente en blanco…. Silencio total. Sólo recuerdo haberme despertado en el hospital .Una extraña mujer me miraba fijamente.
-¿Qué pasó?- Susurré, y aunque mi voz era casi imperceptible, la mujer alcanzó a escucharme.
-Has despertado.-Dijo con una enorme y empática sonrisa.-Debes estar cansado, duerme y luego tendremos tiempo de conversar.
-No.-La interrumpí.-Quisiera hablar ahora. ¿Qué sucedió?
La mujer pareció afligirse de pronto.
-Soy de la policía. Te encontramos inconsciente en el umbral de tu casa; tenías este sobre en tus manos.-Dijo la mujer antes de entregarme un sobre blanco con un sello de lacre verde.
-Ah, Por último, y esto….será difícil comunicarte esto… tus padres,  fallecieron ambos. Un individuo irrumpió en tu casa justo antes de que llegaras y les quitó la vida con puñaladas. Lo siento.-
Contuve mis lágrimas y mis deseos de tenderme a llorar.
 Le pedí a la mujer que se retirase para poder llorar y leer el sobre en paz, a lo que ella accedió apaciblemente.
Cuando abrí el sobre, un pétalo de lirio cayó de él. Yo, encolerizado, lo maldije.
Al principio,  No pude comprender su significado, pero cuando lo hice sentí el horror más profundo de toda mi existencia.
 La carta,..Una sublime hoja de papel blanco, rezaba:
“Las flores te buscaron, ¿Por qué no atendiste?”