La neblina, espesa y silenciosa,
que ponía un velo sobre mis ojos,
se ha levantado.
El metálico murmullo estentóreo,
también se ha disipado,
y ya no vence a mis oídos.
La neblina, el murmullo,
ahora son mis escudos.
Puedo mirarme y oírme,
como antaño sabía hacer.
Me reconozco nuevamente,
busco y sano las heridas,
que quedaron de la batalla.
Aquí en mi santuario,
donde las garras de sombras,
no tienen ningún poder.
En este sanctasanctórum,
que es espacio, y también tiempo,
que existe como causa, y como consecuencia,
el dolor y marcas de la lid ceden,
lentamente, con tezón y perseverancia,
preparando el terreno, dejando todo listo,
para la próxima vez.
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domingo, 17 de noviembre de 2019
jueves, 14 de noviembre de 2019
Cruzados
Hace poco tiempo,
nuestras vidas coincidieron.
Al principio eras un reto,
un cambio, animarme,
eras una extraña que alteraba mis días.
Con el paso de los días,
tus silencios eran los míos,
nuestras miradas cobraron sentidos diversos,
y aprendimos a querernos.
Aprendí yo a abrirte mi alma,
a agasajarte y hacerte feliz.
Y mientras te hacía feliz,
sosegabas con tu sigilo
este corazón herido.
Sos la constante, la otra en mi casa,
sos la razón y la calma, la respuesta
cuando ya no quedan preguntas.
Tu rostro busca el mío,
y mis manos y pies.
Diciéndome miles de cosas sin una palabra.
Sin un sonido.
Tu llegada a mi vida rompió esquemas,
y diagramó otros mejores.
Llegaste, y creí que yo iba a cuidarte,
ahora me doy cuenta,
que la que me cuida sos vos.
(Para la Monseñora Miharu)
lunes, 11 de noviembre de 2019
miércoles, 6 de noviembre de 2019
Jotas
No hay nada ni nadie,
en el sitio en el que estabas.
No hay ruidos ni colores,
ni aromas, ni texturas,
donde estabas vos.
Faltan tu mirada y tus palabras,
sobran preguntas y desconcierto.
El molde de tu silueta
se recorta en mi alma,
dejando ese espacio
cálidamente antropomorfo,
que me daba motivos.
¿Dónde están tus manos,
que solían ser mías?
¿Por qué las mías,
que aún te pertenecen,
no están con vos?
¿Por qué tu recuerdo,
que significaba gloria,
se convirtió en desasosiego?
Un día tus alas se abrieron,
y echaron vuelo, dejando mis brazos,
tu hogar a mi lado,
sin un fuego encendido.
No sé donde estás,
y yo muero de frío.
Me asalta tu rumor,
como una cacofonía
una sombra, un miedo.
Que viene a amenazarme,
asegurándome, con muchas pruebas,
que jamás mientras viva,
podré olvidarte.
que jamás mientras viva,
podré olvidarte.
martes, 5 de noviembre de 2019
Non plus ultra
Prometámonos ser mejores,
aprender, perfeccionar y pulir,
tanto aquello burdo y notorio,
como los más finos detalles.
Jurémonos transitar el camino,
del desarrollo y elevación.
Buscaré yo mismo la fuerza,
y con brazos invencibles,
te expulsaré de mi alma y
te reduciré a simplemente,
a un mal recuerdo.
aprender, perfeccionar y pulir,
tanto aquello burdo y notorio,
como los más finos detalles.
Jurémonos transitar el camino,
del desarrollo y elevación.
Buscaré yo mismo la fuerza,
y con brazos invencibles,
te expulsaré de mi alma y
te reduciré a simplemente,
a un mal recuerdo.
lunes, 4 de noviembre de 2019
Haiku para invocaciones
Cuantas veces he
pedido alguna voz
en la ventana.
Que me responda
grandes interrogantes
de mi presente.
Las nubes blancas
obliterar parecen
la vista ciega
Los árboles son
parte de un secreto
velado a mí
En frente esas
ventanas luminosas
ven en silencio
Sobre la calle
transitan desterrados
y olvidados.
Una flor nace
embriagadoramente
rumbo a su sol.
Nada me dice
esa verdad buscada
desde que pienso.
O tal vez todo
muy silenciosamente
la vocifera.
pedido alguna voz
en la ventana.
Que me responda
grandes interrogantes
de mi presente.
Las nubes blancas
obliterar parecen
la vista ciega
Los árboles son
parte de un secreto
velado a mí
En frente esas
ventanas luminosas
ven en silencio
Sobre la calle
transitan desterrados
y olvidados.
Una flor nace
embriagadoramente
rumbo a su sol.
Nada me dice
esa verdad buscada
desde que pienso.
O tal vez todo
muy silenciosamente
la vocifera.
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