No se trata de liberar,
tampoco de atar.
No se trata de inventar,
ni de mil historias reeditar.
No se trata de volver,
no se trata de poseer.
Siempre hay espacio para un epílogo,
no tengo otro encierro que el recuerdo.
Sabrás disculpar si tu anzuelo muerdo,
no hacerlo, significaría ser muy cuerdo.
No es mi estilo Ω
Los vientos han ocupado mi alma,
vivo para errar y sentir la calma.
Una hoja podría engendrar mil árboles,
en un espíritu fértil de creación.
Fáciles los días con la canción
y la espada de la sensación.
El Omega simboliza el fin
con su comienzo afín.
Si no vuelven los días áureos,
disfrutaremos los argénteos.
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viernes, 12 de junio de 2015
martes, 9 de junio de 2015
lunes, 8 de junio de 2015
Un espejo en el viento Ω
¿Qué puedo hacer además de verte volar?
Hoja de tintes ámbar, abandonas mi mano para zarpar en los mares del viento.
¿Qué puedo hacer además de verte flotar?
Tu hermosura es del mundo,
tu frescura le pertenece al sol,
y yo sólo puedo verte volar.
Un espejo en el viento puedo notar,
un reflejo profundo hago más que mirar,
querido espejo en el viento,
bien sabés lo que siento.
Llegó el momento de dejarte volar,
llegó el momento de saber olvidar.
¡Adiós hoja en el viento!
Quizás no nos volvamos a encontrar,
como predije cuando te dejé flotar.
Es castigo y regalo de quien te libera,
sonreír al verte marchar por la rivera.
ΩHikariΩ
Hoja de tintes ámbar, abandonas mi mano para zarpar en los mares del viento.
¿Qué puedo hacer además de verte flotar?
Tu hermosura es del mundo,
tu frescura le pertenece al sol,
y yo sólo puedo verte volar.
Un espejo en el viento puedo notar,
un reflejo profundo hago más que mirar,
querido espejo en el viento,
bien sabés lo que siento.
Llegó el momento de dejarte volar,
llegó el momento de saber olvidar.
¡Adiós hoja en el viento!
Quizás no nos volvamos a encontrar,
como predije cuando te dejé flotar.
Es castigo y regalo de quien te libera,
sonreír al verte marchar por la rivera.
ΩHikariΩ
domingo, 31 de mayo de 2015
Trabajando, sí, trabajando.
Vivo enamorado de la vida, del sol en las mañanas, y la luna que me lo recuerda por las noches. Amo la esperanza que encuentro en el dolor y la alegría de los días de gloria. Amo ver el milagro de la existencia reflejado, casi inocentemente, en el despertar de una flor. Amo la fantasía de encontrarte de nuevo, en los viejos lugares o, tal vez, nuevos rincones.
Me enamoro cada día de las melodías que ensambla la calle con su vaivén de automóviles y personajes apurados; encuentro placer en el ir y venir de un árbol mecido por el viento, como un péndulo o un saludo.
Y sonrío sin miedo de morir, respirando cada día del aire desvelado que arrastra los recuerdos de algún transeúnte, que seguramente olvidó cómo volver a su hogar.
lunes, 25 de mayo de 2015
El sol no se oculta.
Renacer repentinamente, como una copa se vuelve a llenar con sólo mover la muñeca que sostiene la botella.
Así como mirar el cielo y ver pasar mil aviones en una procesión de pájaros, como triste el mar de los ojos hambrientos de belleza.
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