El susurro secreto del filo punzante, agujas arraigadas que se clavan en el corazón haciéndolo sangrar como fiera sufrida bajo el torrencial azote de una lluvia de disparos propinada por el cazador.
El pánico de permanecer secreto, sin hablar, tragar y conservar la congoja hasta que nada más queda dentro de uno sino agonía.
La destrucción y la devastación que como hallarse en desolado páramo, nos pierde.
Ésta es la proclama de mi final, señores.
Un final que dará comienzo a otra cosa, o un final que cuan libro, sólo invitará a la reflexión sin fundamento.
Aquí, atravezado directo en el centro por agujas envenenadas, agujas de hielo, escribo las palabras del final.
Lo que se dio, se termina, como ave que atraviesa el cielo con sus guadañas escondidas, todo pasa.
Pasa como cristalina agua rozando la catarata, como la ardiente lava bordeando el volcán. Lentamente, con violenta merced, termina.
Luces que se apagan, telón que se cierra, espectadores que se retiran. Es tan solo el efecto de las agujas que osadas hirieron el corazón.
Con los arietes indicados se puede tirar abajo hasta el más férreo y poderoso castillo. En mí, los arietes son agujas, y el castillo es mi alma.
Viviendo siempre a expensas del viento, a la intemperie del bienestar colectivo transcrito como un servidor de la sociedad.
Tu fuiste mi inspiración, lejana... Tu fuiste mi cómplice, apartada... Tu fuiste mi mano derecha, hundido..
Todo fue un aguja, cuya fiera punta abrió gélida las compuertas de mi ser, a razón de la inmortalidad de un abrazo, tan espantoso como la bóveda del infierno.
¡Adiós!
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jueves, 11 de julio de 2013
miércoles, 3 de julio de 2013
Hikari (光) III - IV
III
Golpea y hiere como hacha el dolor que siento
Sin ti, mi ave, el tiempo pasa más lento
cuando escucho tu voz, noto que se va mi aliento
Y decirte que soporto tu ausencia, que no pienso en vos, sé que miento.
Incluso en un mundo guerrero y desolado
agradeceré que mi mente me haga volado.
Es un defecto el cariño que te tengo
que mi corazón en tu presencia es rengo
y sin piedad de él me vengo
creando la pasión del sufrimiento
la sensación del espanto.
IV
Formóse un día en el alejado mar, cuando su blanca espuma y su cristalino volumen mostraron su forma. Moldeada por los vientos sutiles.
Al nacer, su mirada encendió mi alma.
Al nacer, su cabello nubló mi entendimiento y,
al nacer todo su ser, descubrí la calidez.
Cuan implacable Afrodita de oro, ella captó mi atención tras un manto de pureza y verdad.
Mi papel, el de un aventurero y simple observador que desde la oscuridad observa su brillo con clara admiración. Un corazón que exhorta, una mente que prohibe.
No existe belleza más fuerte y verdadera que aquella que al alma reconforta, es esa belleza invisible para nuestros ojos.
Es esa la belleza más poderosa de Hikari. Su externa y fogosa hermosura es sólo una compuerta para su florido interior.
Así, y así y es Hikari.
Golpea y hiere como hacha el dolor que siento
Sin ti, mi ave, el tiempo pasa más lento
cuando escucho tu voz, noto que se va mi aliento
Y decirte que soporto tu ausencia, que no pienso en vos, sé que miento.
Incluso en un mundo guerrero y desolado
agradeceré que mi mente me haga volado.
Es un defecto el cariño que te tengo
que mi corazón en tu presencia es rengo
y sin piedad de él me vengo
creando la pasión del sufrimiento
la sensación del espanto.
IV
Formóse un día en el alejado mar, cuando su blanca espuma y su cristalino volumen mostraron su forma. Moldeada por los vientos sutiles.
Al nacer, su mirada encendió mi alma.
Al nacer, su cabello nubló mi entendimiento y,
al nacer todo su ser, descubrí la calidez.
Cuan implacable Afrodita de oro, ella captó mi atención tras un manto de pureza y verdad.
Mi papel, el de un aventurero y simple observador que desde la oscuridad observa su brillo con clara admiración. Un corazón que exhorta, una mente que prohibe.
No existe belleza más fuerte y verdadera que aquella que al alma reconforta, es esa belleza invisible para nuestros ojos.
Es esa la belleza más poderosa de Hikari. Su externa y fogosa hermosura es sólo una compuerta para su florido interior.
Así, y así y es Hikari.
Hikari (光) I - II
I
El suave arrullo de su respiración que cuan bosque agudiza mis sentidos, su fragante desliz de un crimen que se concreta en porciones de vidrio sobre el pavimento. El brillo que el sol brinda a los espejos en el el alba y que les quita el ocaso.
Su rostro que angelical regalo de los dioses mora en nuestra tierra plasma sobre los seres la alegría, la paz interior, el espíritu renovado de un alma grata.
El buscador, aquel innato descubridor de cosas y observador constante, ha encontrado a su Diosa.
II
Ella, un ave que razando el cielo reverberó su graznido en el mundo. Su calor derritió las paredes del frío pánico interior. Sus plumas acariciaron la áspera conciencia de mi soledad, su corazón destruyó las torres del odio.
El ave se posa sobre su nido y observa orgullosa.
Mi posición ella captó y su mundo siguió, el mío cambió.
Los colores de su cuerpo que cuan arco iris pintan el cielo como un halo de lujuria y ternura infinita. Se eleva y desciende como los párpados de un ojo dolido.
Su vuelo se transcribe como un cristal de agua cuyo movimiento esparce perlas brillantes sin un ápice de perturbación, carentes de amparo, reluciendo sus facetas.
El suave arrullo de su respiración que cuan bosque agudiza mis sentidos, su fragante desliz de un crimen que se concreta en porciones de vidrio sobre el pavimento. El brillo que el sol brinda a los espejos en el el alba y que les quita el ocaso.
Su rostro que angelical regalo de los dioses mora en nuestra tierra plasma sobre los seres la alegría, la paz interior, el espíritu renovado de un alma grata.
El buscador, aquel innato descubridor de cosas y observador constante, ha encontrado a su Diosa.
II
Ella, un ave que razando el cielo reverberó su graznido en el mundo. Su calor derritió las paredes del frío pánico interior. Sus plumas acariciaron la áspera conciencia de mi soledad, su corazón destruyó las torres del odio.
El ave se posa sobre su nido y observa orgullosa.
Mi posición ella captó y su mundo siguió, el mío cambió.
Los colores de su cuerpo que cuan arco iris pintan el cielo como un halo de lujuria y ternura infinita. Se eleva y desciende como los párpados de un ojo dolido.
Su vuelo se transcribe como un cristal de agua cuyo movimiento esparce perlas brillantes sin un ápice de perturbación, carentes de amparo, reluciendo sus facetas.
sábado, 29 de junio de 2013
Epica - Solitary Ground
Viviendo en diferentes lugares
Evadiendo en varios espacios
Mi brújula se ha roto, estoy perdiendo el camino
Una continua locura me ha llevado por mal camino.
Mi pasado respira bajo mi cuello
Y ahora parece que todo lo que puedo hacer es
Volver a los comienzos cuando todo tenía por delante
En su lugar, ahora me infecta una ilusión desvanecida.
En mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí a la que llamo hogar,
Y a la que corro cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?
Sigo senderos esquivos
Oh, parece que ellos han sido escritos en piedra
Y la puerta hacia una nueva vida se está cerrando muy rápido
Quemar los puentes no me traerá de nuevo.
En mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí a la que llamo hogar
Y a la que corro cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?
Yo sé que en mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí, a la que llamo hogar y la que corro
Cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?
¿O solo estoy perdiendo tiempo?
Evadiendo en varios espacios
Mi brújula se ha roto, estoy perdiendo el camino
Una continua locura me ha llevado por mal camino.
Mi pasado respira bajo mi cuello
Y ahora parece que todo lo que puedo hacer es
Volver a los comienzos cuando todo tenía por delante
En su lugar, ahora me infecta una ilusión desvanecida.
En mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí a la que llamo hogar,
Y a la que corro cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?
Sigo senderos esquivos
Oh, parece que ellos han sido escritos en piedra
Y la puerta hacia una nueva vida se está cerrando muy rápido
Quemar los puentes no me traerá de nuevo.
En mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí a la que llamo hogar
Y a la que corro cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?
Yo sé que en mí todavía hay un lugar que me llena
Una santidad aquí, a la que llamo hogar y la que corro
Cuando el invierno cae
Si lo intento ¿Puedo encontrar suelo firme?
¿O solo estoy perdiendo tiempo?
miércoles, 26 de junio de 2013
La soledad del corazón
The Loneliness...
La soledad es sentir que no existe suelo que pisar, lugar donde caer.
Soledad es verse envuelto en una tormenta de arena que furiosa se levanta en medio del desierto, sin poder ver ni ser visto. Pues la soledad es ser invisible, es no tener nombre.
Soledad es no tener con quien quitársela, incluso con mil amigos a nuestro lado y una pareja, podemos sentirnos solos.
Los corazones complejos se abren con llaves complejas, siendo el "corazón" el resultado enredado de la ecuación "(Razón/experiencias . Pensamientos) + Vida"
La miseria y la gloria, en soledad, se viven de forma nula, como llevarse un dulce a la boca teniendo la lengua dormida.
El cándido y audaz deseo de llegar al otro lado, de abandonar este devastador estado de ser un "único" en la vida, casi siempre nos conduce a la frustración. Pocos dichosos logran alcanzar la compañía del corazón, ya sea en una relación o en un amigo que se convierte en nuestro hermano.
Los que nos frustramos, habitualmente perdemos el deseo de dejar de estar solos, comenzamos a aceptar nuestra desgracia como intrínseca, aunque a veces parezca que encontramos a nuestras "llaves antisoledad", a ese ser que nos alimenta el alma.
Me han dejado en múltiples oportunidades, a veces creía que tendría un amigo para siempre, para luego ser reemplazado u olvidado. Como un zapato viejo en el fondo del mar.
Aquellos que prometen nunca dejarnos, nos abandonan. Aquellos que nos juran eterno amor nos olvidan. Así de trágico es el mundo, y así de fuertes tenemos que ser para resistir esas mareas de destrucción para el alma.
Algo que no podría desearle a nadie, es la soledad.
Aún sigo esperando... que al final de mi camino, haya alguien que me tienda la mano.
martes, 25 de junio de 2013
El concepto de mi. Mi alma y yo
Mi alma es una cabaña solitaria entre las montañas, rodeada de flores, donde habita la más grande de la soledades. Las personas vienen, se sienten bien y se retiran, como una obviedad, abandonan la cabaña que sirvióles de hospedaje para su corazón.
Muchas veces me pregunté si el destino de esa cabaña era permanecer así, amigándose y desamigándose del mundo conforme su buena predisposición avanzaba. Sentirse amado, amar, parecía tan fácil. Nadie nunca podría romper ese sello, la cabaña, la casa del alma. Naufragando en mares de abandono y desolación, cayendo en desuso, ardiendo en el infierno.
Mi alma son dos, aquellas dos personas que viven en la cabaña.
El primero, un joven alegre, fuerte y vigoroso cuya impecable carisma y personalidad significa la atracción principal de aquellos que visitan la morada.
El otro, un enfermo y débil acólito del dolor, un yugo constante a la pasión desatada, el hielo que apaga el fuego, o el fuego que evapora las aguas.
Los visitantes vienen, el primero se levanta, los recibe. El otro mira desde atrás.
Los visitantes pasan, se sirven, se sienten satisfechos y se retiran. El primero finje no importarle, el otro arde en dolor, pero ambos se refugian de nuevo en la cabaña, el invierno se acerca, a nadie parece importarle.
- ¿Duele verdad? - Le dijo el primero al otro - Que a ninguno de nuestros recibidos les importe lo que suceda contigo y con esta casucha.
El otro solo esconde su cabeza.
El primero siguió - Soy yo, lo único que hemos sido y pudimos ser. - Ocultaba su dolor con palabras crueles, pues si el primero se mostraba dolido, ya nadie visitaría la cabaña y el invierno sería duro.
El amor, el odio, la ira y la bondad, todo se acumula en el otro. Los sentimientos del primero son una banal superficialidad, eso lo hace atractivo y hermoso.
El otro sufre, el otro cae y cae en un abismo sin control, nadie lo conoce, solo hay quien lo vió pasar mientras se hospedaba en la cabaña, sin siquiera preguntarse por él.
- Lo valioso está en lo oculto - Sentenció el otro a espaldas del primero. - Lo bello está en lo que no se conoce o en las cosas desconocidas que aprendimos a querer.
Sin embargo pocos pueden apreciar la belleza que se esconde tras la carne, ver las formas del alma y deleitarse como quien escucha su canción favorita. (por no decir nadie, pero conservo las esperanzas de que aún, alguien que no conozco, o alguien que conozco y no lo haya demostrado, pueda hacerlo) El mundo es uno, la vida es una y la vida es aprender, la vida es construir y destruir. La vida es ver y dejar ver.
El otro sale de la cabaña, aspira el aire fresco de montaña. Su cuerpo se desintoxica con cada brisa de cariño, pero vuelve a la cabaña, a ese rincón oscuro de ella y su cuerpo vuelve a pudrirse.
- ¡¡QUIERANME!! - Vocifera en llanto el otro desde su oculta habitación. El primero lo encierra y finge que todo está bien con una gran y luminosa sonrisa.
- Amigos míos ¡La cena está servida! - Anuncia con alegría el primero, todos se sientan a consumir, a seguir absorbiendo sin miramientos, luego se levantan dejando los platos sucios y se retiran a disfrutar de la noche.
Muchas veces me pregunté si el destino de esa cabaña era permanecer así, amigándose y desamigándose del mundo conforme su buena predisposición avanzaba. Sentirse amado, amar, parecía tan fácil. Nadie nunca podría romper ese sello, la cabaña, la casa del alma. Naufragando en mares de abandono y desolación, cayendo en desuso, ardiendo en el infierno.
Mi alma son dos, aquellas dos personas que viven en la cabaña.
El primero, un joven alegre, fuerte y vigoroso cuya impecable carisma y personalidad significa la atracción principal de aquellos que visitan la morada.
El otro, un enfermo y débil acólito del dolor, un yugo constante a la pasión desatada, el hielo que apaga el fuego, o el fuego que evapora las aguas.
Los visitantes vienen, el primero se levanta, los recibe. El otro mira desde atrás.
Los visitantes pasan, se sirven, se sienten satisfechos y se retiran. El primero finje no importarle, el otro arde en dolor, pero ambos se refugian de nuevo en la cabaña, el invierno se acerca, a nadie parece importarle.
- ¿Duele verdad? - Le dijo el primero al otro - Que a ninguno de nuestros recibidos les importe lo que suceda contigo y con esta casucha.
El otro solo esconde su cabeza.
El primero siguió - Soy yo, lo único que hemos sido y pudimos ser. - Ocultaba su dolor con palabras crueles, pues si el primero se mostraba dolido, ya nadie visitaría la cabaña y el invierno sería duro.
El amor, el odio, la ira y la bondad, todo se acumula en el otro. Los sentimientos del primero son una banal superficialidad, eso lo hace atractivo y hermoso.
El otro sufre, el otro cae y cae en un abismo sin control, nadie lo conoce, solo hay quien lo vió pasar mientras se hospedaba en la cabaña, sin siquiera preguntarse por él.
- Lo valioso está en lo oculto - Sentenció el otro a espaldas del primero. - Lo bello está en lo que no se conoce o en las cosas desconocidas que aprendimos a querer.
Sin embargo pocos pueden apreciar la belleza que se esconde tras la carne, ver las formas del alma y deleitarse como quien escucha su canción favorita. (por no decir nadie, pero conservo las esperanzas de que aún, alguien que no conozco, o alguien que conozco y no lo haya demostrado, pueda hacerlo) El mundo es uno, la vida es una y la vida es aprender, la vida es construir y destruir. La vida es ver y dejar ver.
El otro sale de la cabaña, aspira el aire fresco de montaña. Su cuerpo se desintoxica con cada brisa de cariño, pero vuelve a la cabaña, a ese rincón oscuro de ella y su cuerpo vuelve a pudrirse.
- ¡¡QUIERANME!! - Vocifera en llanto el otro desde su oculta habitación. El primero lo encierra y finge que todo está bien con una gran y luminosa sonrisa.
- Amigos míos ¡La cena está servida! - Anuncia con alegría el primero, todos se sientan a consumir, a seguir absorbiendo sin miramientos, luego se levantan dejando los platos sucios y se retiran a disfrutar de la noche.
martes, 21 de agosto de 2012
Vivir con sonido
Mientras escuchaba música, de esa que me hace cantar, me detuve a pensar un minuto en las diferencias entre "vivir la vida" y escuchar música.
Es decir, existen canciones que nos gusta escuchar bien alto y he ahí mi pensamiento: ¿Por qué no todos vivimos con el volumen "a todo lo que da"? A veces quizás, nos olvidamos de que solo vivimos una vez, que en nuestra vida puede haber un replay pero jamás podremos volver a comenzarla, a escucharla otra vez, a sentirla otra vez.
Nuestro transcurso vital, tal vez solo sea una canción larga que como todas, llegará a su fin, y debemos disfrutar de cada segundo en el que suene.
Todas las voces que haya deberían ser disfrutadas, como también las partes lentas, las activas, las que nos hacen gritar.
Por eso es que mi idea es vivir siempre sin molestar a los demás, con auriculares puestos, viviendo nuestra propia vida, a cada segundo, cada minuto, cada hora; como si fuese a terminar pronto. Aunque siempre habrá una o varias personas con las cuales compartiremos los cascos y dejaremos que nuestras canciones se mezclen...
Y hablando de canciones, una muy retro, alguna vez estuvo de moda y obviamente ya no. ¿Me gustan por eso? Quien sabe... ¡Azucar Moreno - Solo se vive una vez!
Recuérdalo bien:
Sólo se vive una vez.
Es decir, existen canciones que nos gusta escuchar bien alto y he ahí mi pensamiento: ¿Por qué no todos vivimos con el volumen "a todo lo que da"? A veces quizás, nos olvidamos de que solo vivimos una vez, que en nuestra vida puede haber un replay pero jamás podremos volver a comenzarla, a escucharla otra vez, a sentirla otra vez.
Nuestro transcurso vital, tal vez solo sea una canción larga que como todas, llegará a su fin, y debemos disfrutar de cada segundo en el que suene.
Todas las voces que haya deberían ser disfrutadas, como también las partes lentas, las activas, las que nos hacen gritar.
Por eso es que mi idea es vivir siempre sin molestar a los demás, con auriculares puestos, viviendo nuestra propia vida, a cada segundo, cada minuto, cada hora; como si fuese a terminar pronto. Aunque siempre habrá una o varias personas con las cuales compartiremos los cascos y dejaremos que nuestras canciones se mezclen...
Y hablando de canciones, una muy retro, alguna vez estuvo de moda y obviamente ya no. ¿Me gustan por eso? Quien sabe... ¡Azucar Moreno - Solo se vive una vez!
-Si te importa el que dirán
y te quieren enrollar.Recuérdalo bien:
Sólo se vive una vez.
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